
Control de olores: estrategias específicas para plantas industriales
El olor no es “solo molestia”: genera quejas, inspecciones, riesgo reputacional y, en algunos procesos, indica emisiones fuera de control. Un buen control de olores combina diagnóstico, captura y tratamiento, no solo “poner un filtro”.
Pretratamiento para estabilidad del sistema
Enfriamiento, separación de nieblas/partículas y control de condensación protegen consumibles y evitan caídas de desempeño. Esto es clave cuando el olor viene con grasa, neblina o polvo.



